En el distrito de Sapallanga (Junín, 3 295 m s. n. m.) se encuentra el santuario de la Virgen de Cocharcas, patrona del valle del Mantaro y de la región Junín. En septiembre sale en procesión y se le rinde honores en las calles, con bailes, bandas y estampas que acompañan su festividad. La pandilla de negros es una danza que originalmente rememoraba a los esclavos negros de la Colonia, pero que con el tiempo se transformó en una representación híbrida con rasgos españoles: máscaras barbudas, pelucas rizadas, esclavinas. Un sincretismo que manifiesta su identidad en la combinación de mundos a lo largo de la historia. Su mestizaje.
Sobre las alturas de la laguna de Umayo (Puno, 3 897 m s. n. m.), a 180 kilómetros de la frontera con Bolivia, se levantan las Chullpas de Sillustani, necrópolis de la cultura Qolla (c. 1100-1500, Stanish). Estas torres de piedra labrada eran los mausoleos donde los qollas enterraban a sus muertos y los preparaban para su próxima vida —el viaje al mundo interior, o Uqu Pacha—, acompañándolos de bebidas, comidas, bienes y vasallos en caso de tratarse de un señor noble o capac. En la cordillera de los Andes hay pisos accidentados, irrupciones de la geografía donde la vida pareciera escasa. Sin embargo, sus primeros pobladores establecieron complejas organizaciones territoriales y políticas, cuyas evidencias renuevan periódicamente la tarea de la arqueología. En tanto la cultura, con su comportamiento inmaterial que atraviesa los siglos, ronda en el aire que soplan los dioses.
Sandro Aguilar