En São Paulo surgió la idea de componer bodegones, estimulado por la exuberancia de sus mercados callejeros de los fines de semana. Para desplazarme a lo pictórico recurrí a una técnica artesanal de fotografía que aprendí de estudiante, llamada light painting, mediante la cual el trazado de luz que recorre a los objetos proviene de una fuente de iluminación manual. En este caso, una linterna. De esta forma, fotografía y pintura se reencuentran no solo en la ejecución, sino también en el género pictórico que alcanzó su autonomía y esplendor con el arte barroco.
Con el tiempo, y una pandemia mediante, he ido describiendo parte de la naturaleza alimentaria de cada país o región que voy conociendo, buscando en la naturaleza muerta los rasgos vivos de sus gentes. Hay una cita bíblica que dirige su contemplación a los resultados de nuestras obras: “Por sus frutos los conoceréis”. Y por muchas noches, alrededor de estos alimentos brotados en tierras y aguas distintas, he pensado que puede ser así.
Sandro Aguilar